miércoles, 3 de febrero de 2010

Un chasco llamado Alonso Lujambio


¡Qué desilusionado me tiene Alonso Lujambio! Este Oso saludó con entusiasmo el nombramiento de Lujambio como secretario de Educación Pública hace poco menos de un año por que pensaba de buena fe que un intelectual de su pretendida talla emprendería políticas agresivas y eficaces para combatir los graves rezagos educativos que aquejan al país, además que veía en él la posibilidad de una candidatura presidencial panista de corte más liberal e ilustrada de lo que pueden ofrecer el resto de los mediocres aspirantes albiazules (¡Qué impresionante páramo de liderazgos tiene el PAN!) Sin embargo, hoy me queda claro que Alsonso es un funcionario mediocre, conservador e indeciso que se ha limitado a bailar la música que le toca la maira Elba Esther y cuyo perfil como presidenciable se desdibuja cada vez más. El colmo de la displicencia de Lujambio como secretario la vimos a principios de año cuando el gobierno mexicano decidió cerrar la misión diplomática de México ante la Unesco y este señorito no dijo ni pío. ¿Conocía Alsonso la trascendencia del papel de México ante esta organización? ¿Conocerá este distinguido intelectual, de tan pedantes formas, cosas como que Torres Bodet fue el segundo Director de la UNESCO, del destacado rol de la Dra. Lourdes Arizpe como Subdirectora General para la Cultura de la organización, de que nuestro país tiene con 25 sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, 4 declarados Patrimonio Natural de la Humanidad, 30 sitios declarados Reserva de la Bioésfera y 39 sitios están inscritos en la Lista Tentativa de Patrimonio Cultural o Natural de la Humanidad? . Quizá, y si no lo sabía seguro ya se lo memorizó con el alud de protestas que se han verificado a raíz de esta lamentable decisión.

Lujambio debió haber defendido a capa y espada la presencia de México ante la UNESCO, pero no lo hizo porque es un burócrata pusilánime. Hay quienes quieren ver en Lujambio, sobre todo en los círculos académicos afines a él, la posibilidad de construir una candidatura dizque ciudadana que procure impedir el regreso del PRI a Los Pinos. En ese sentido van muchas de las opiniones que hemos criticado aquí, como aquella de “la idea es que pierda el PRI” de la inefable Dresser. Sugieren que sí el PRI pierde elecciones estatales con “ciudadanos” de la laya de Moreno Valle o Miguel Ángel Yunes se le hará más difícil a este partido organizar su impresionante maquinaria electoral en el 2012 y lograremos el milagro de impedir que el dinosaurio vuelva a ocupar la presidencia. La pregunta, hoy más que nunca es ¿Para qué? ¿Para que los conservadores ineficaces y corruptos del PAN tenga otra oportunidad de perjudicar al país? No basta con enarbolar la bandera de una presunta “política ciudadana” y tratar de inventar en el pusilánime de Lujambio una “genuina opción ciudadana” que, como el todo el mundo sabe, basará sus aspiraciones en la enorme influencia de esa ciudadana ejemplar que es Elba Esther Gordillo. Alonso Lujambio es un político conservador de limitadas miras y muy magros resultados. No representa ni una opción ciudadana ni una mejora sustancial frente a lo que puede ofrecer el PRI. No hay que dejarse engañar.

2 comentarios:

David Alejandro dijo...

Sr. Pedro A. Aguirre:
Hasta cierto punto comparto su decepción con relación al desempeño de Lujambio, mis expectativas, como las suyas, también rayaban en lo onírico, sin embargo debo decir que llamarlo "pusilánime" me parece un exceso, permitame exponerle un par de puntos que quizá debiera considerar: Primero, antes de Lujambio, las plazas de profesor se obtenían sólo mediante tres mecanismos: heredándolas, comprándolas o como pago por concepto de favores sexuales. Hoy, con Lujambio a la cabeza de la SEP, sólo entran al magisterio quienes demuestran tener aptitudes, mediante un mecanismo poco original, sí, pero no por eso menos efectivo (Prueba para la Incorporación a la Carrera Pública Magisterial). Segundo, antes de Lujambio, los refrigerios escolares constaban de galletas saladas con salsa picante o donas compradas a través de una reja. Hoy, con Lujambio a la cabeza de la SEP, contamos con una ley que prohibe los alimentos "chatarra" y un plan de alimentación que tiene como eje la nutrición y no la cata de cuanto producto formula Marinela o Bimbo. Me siento realmente complacido de que en nuestro país exista el espíritu crítico que se revela en las líneas que ha escrito, pero también considero que la culpa del bajo nivel educativo de nuestros niños tiene, en términos relativos, menos que ver con el desempeño de un funcionario que con la displicencia de los millones de padres y madres que prefieren ver el futbol y las novelas antes de sentarse a hacer las tareas con sus hijos. Usted que opina?

A sus órdenes

Alejandro Sánchez

Duke Speaks dijo...

No sé, siempre estamos esperando, es decir, teniendo esperanza, al hombre providencial: Ni Juárez ni Cárdenas pudieron con los problemas de este país. El viejo sistema político mexicano es el que hay que cambiar. Podría empezarse con el retiro del subsidio a los partidos políticos.