martes, 22 de diciembre de 2009

Hago preguntas, ¡Recibo insultos!



Vaya, creo que las humildes preguntas que publiqué en el antepenúltimo post sacaron algunas ronchas. Uno de esos personajillos que no tienen ni los arrestos ni la autoestima suficiente para dejar su nombre me descalifica y se avienta la estupidez de decir que estoy "fuera de forma" como politólogo, y es una estupidez porque ni siquiera soy politólogo, sino sólo una especie de comparativista diletante que, simplemente, se limita a observar lo que pasa en el mundo a quien le encantaría que alguno de esos "genios" como seguramente es el cobarde sujeto que me descalifica lo iluminara con la luz de su inagotable sabiduría. Es muy sencillito y voy, otra vez, a tratar de de darme a entender:

Observo lo que pasa en el mundo, y en el mundo lo que veo son los partidos capaces de imponer disciplina de voto a sus legisladores en la inmensa mayoría de las ocasiones y muy a pesar de la existencia de la dichosa reelección legislativa; también noto que en los casos excepcionales de naciones sin disciplina de voto o partidos demasiado laxos como Estados Unidos, Japón o la Rusia yeltsiniana las cosas son o han sido aún peores con la intromisión desmedida de los intereses corporativos y grupos de interés que sufragan las campañas reeleccionistas de los legisladores; también noto que la reelección legislativa de nada ha servido para atajar la crisis de credibilidad que padecen las democracias actuales; que la dichosa "profesionalización" es un mito"; que sigue siendo un mal menor tener partidos con referentes programáticos claros que aborden los grandes temas nacionales a contar con legisladores "independientes" o "semiindependientes" que acaban acatando lo que le dicen los grupos que financian sus campañas.

Por eso le solicito a ese anónimo que pretende darme clases de ciencia política, o a algún generoso lector que se anime, tenga la bondad de sacarme de la tinieblas y me aporte datos duros sobre estos temas en concreto: mayor "profesionalización" de los legisladores como consecuencia directa de la reelección, independencia real de los legisladores respecto a sus partidos gracias a su capacidad de reelegirse y mayor credibilidad de la representación gracias a las maravillas de la reelección. ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Bajo cuáles circunstancias? Ya que, de lo contrario, quienes defienden la reelección legislativa en México esgrimiendo estos argumentos serían sólo unos retóricos que ponderan en exceso y sin los instrumentos objetivos suficientes un mecanismo -la reelección legislativa- cuyos resultados concretos en el mundo real de las democracias contemporáneas es bastante magro. Reitero, son las humildes preguntas de un ignaro, así que no se esponjen.Yo lo único que quiero, con toda la sencillez de un venadito que pasta en la serranía, es que me ilustren en los temas concretos a los que me refiero.

Y va de nuevo, a ver si ahora si son claras las preguntas que les hago:

1.-¿ Qué trabajos académicos existen que sustenten de manera objetiva y cuantificable esa "mayor profesionalización" de los legisladores como producto de la reelección legislativa? ¿Qué método se ha utilizado para medir esta pretendida mayor "profesionalización"?

2.- ¿Qué datos objetivos y cuantificables pueden aportar para demostrar la mayor independencia relativa de los legisladores respecto a sus partidos en países afines al nuestro (Brasil, Argentina, Colombia, Chile), ya que no quieren hablar de Europa, producto de las bondades de la reelección legislativa? ¿En que porcentaje se da la disciplina de voto? ¿Qué tan común, por tanto, es la rebeldía de legisladores disconformes? ¿De qué manera parlamentarios rebeldes pueden cimentar su carrera política gracias a la existencia de la reelección y pese a sus partidos? ¿Cuántos casos concretos se pueden citar al respecto?

3.- ¿Qué elementos nos permiten pensar que en países de disciplina de voto laxa los legisladores atenderán más a los ciudadanos de a pie que a los grupos de interés que coadyuvan a financiar sus cada vez más onerosas campañas? ¿No nos indica la experiencia de Estados Unidos, Japón o la Rusia yeltsiniana justo lo contrario?

4.- Sí la reelección es tan importante para la rendición de cuentas del legislador ante los electores de su distrito, ¿Entonces por qué la inmensa mayoría de ciudadanos de países con reelección legislativa (americanos y europeos y excluyendo Estados Unidos) desconoce el nombre de su legislador? ¿Por qué afirman estos mismos electores que cuando votan para diputado o senador lo hacen antes por el partido que por el candidato? ¿Qué estudios de opinión serios me pueden citar que demuestren lo contrario y, por lo tanto, establezcan de manera inobjetable que los vínculos representantes-ciudadanos son mayores gracias a la reelección legislativa?

Por que si no existen datos duros que demuestren de manera seria, concreta, cuantificable eso de la mayor profesionalización de legisladores gracias a la reelección, de que los legisladores tienen una mayor independencia relativa respecto a sus partidos gracias a la relección en países presidencialistas americanos, que la gente está más compenetrada e idenificada con el legislador que con el partido gracias a la reelección, que los legisladores no caen de manera irremediable en el círculo de influencia de los intereses que pagan sus campañas para reelegirse en países con partidos laxos, entonces yo creo que un poquito de razón posss si tengo, amiguito anónimo.

De nuevo te suplico a ti o a alguno de los politólogos que han tenido la paciencia de leer este post me ayude a salir de la oscuridad en la que, desgraciadamente, vivo. Y entiéndase: preguntar no es descalificar, sino todo lo contrario, es una forma de reconocimiento y homenaje a sus insondables sabidurías.

Ah, y de pasada, a ver si me contestan la gran pregunta, la única que, en el último de los casos importa más allá de las recetitas facilonas que algunos de ustedes, adalides de la ciudadanía, nos quieren endilgar:

¿POR QUÉ DIABLOS SON TAN IMPOPULARES LOS PARLAMENTOS EN LOS CINCO CONTINENTES?

¿CUÁLES SON LAS RAÍCES DE LA GRAVE Y CRECIENTE CRISIS DE REPRESENTATIVIDAD DE LAS DEMOCRACIAS CONTEMPORÁNEAS?

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Me haces reir. Tu reacccion es mas exagerada que nada. Lee tu primer parrafo y luego lee el comentario y lo podras ver. Exageras. No te victimices. Luego, viniendo de ti, que te pones a burlarte de todos los que no estan de acuerdo contigo, por favor, Aguirre.
Tu lo dijiste, eres un comparativista diletante. Por eso estas fuera de formacion, no te das cuenta? Estas fuera de forma porque ya no sabes ni que, si hacer desmadre, satira, analisis politico, si haces una de esas cosas o todas con lo que observas.
Calmate un poco y busca los textos. Conoces el libro de Dworak, verdad? Hay mas, de politologos norteamericanos, y creo que los conoces. Si no los conoces, en peor forma estas.
A mi no me interesa discutir contigo. Soy solo una "adalid de la ciudadania" por proponer. Lo que esta mal, verdad Aguirre? Otro de tus defectos es generalizar como lo haces. No todos los que proponen la reeleccion de legisladores son activistas, tampoco periodistas, tampoco politicos, tampoco gente de ANCA. Tampoco me interesa educarte.
Veo en Facebook que hablas de hablar de politica getting down to earth. Me hace reir que entonces escribas de manera que te quejas de que las democracias no sean modelicas y divinas ni van a serlo. Lo que no sabia es que quieras que Mexico siga como esta.

Anónimo dijo...

Sí, diagnóstico correcto. Otra alma buena: Un anulista.

A mí me gustan tus post Bruno porque aprendo mucho y además, me río; sin embargo, temo decirte que no soy un alma pudibunda. Ni modo.

El Oso Bruno dijo...

Caramba, anónimo, ¡qué poco generoso eres! No respondes a una sola de mis preguntas. Todo son evasivas y te conformas a remitirme a politólogos norteamericanos que se limitan a abordar el muy sui generis caso de su país cuando yo quiero que me platiques que pasa en AMérica Latina. El libro de Dworak tiene virtudes, pero carece de las respuestas a las preguntas que formulo. ¡Lastima! Te hice las preguntas con el sincero afán de aprender. Ojalá averiguaras por ahí las respuestas, ya no por mi, sino por ti mismo, a lo mejor te darías cuenta de que la reelección legislativa no es la panacea "revitalizadora de la vida política" que algunos presumen por ahí.

Ángel Luis Rodríguez López dijo...

Estimado Oso Bruno, no tengo el gusto de conocerlo directamente, lo conozco a través de FB por un amigo mutuo RSD, me pareció interesante tu artículo del día de hoy así como el artículo sobre la izquierda moderna. Ambos artículos me parecieron espléndidos y me aportaron. Yo soy economista, no sociólogo ni politólogo aunque respeto dichas carreras son interesantes, pero lo mío está en los número. Aún así siento que entiendo poco o mis bases de sociología o del libro de Recasens me pueden ayudar más la experiencia propia. Hoy en día, como siempre, concuerdo con usted que hay un desencanto por las instituciones en este caso los congresos, no solo en México sino en el mundo. Sin embargo son necesarios, el problema radica en las posturas absolutistas de sus grupos, no buscan relatividades y el negociar está mal. Solo negocian para lo que les conviene y no representan. Saludos.

Anónimo Anónimo dijo...

Jaja, te fue como en feria Oso. Creo q andamos todos muy neuras. Mi comentario anterior era exagerado a propósito para parecer chistoso. Creo q no se entendió :P

De cualquier modo quiero contestar a tu ultima pregunta. Yo humildemente creo q lo que pasa es que simple y sencillamente usamos sistemas políticos muy viejos, o sea, desde la independencia de E.U. y la revolución francesa, todo mundo viene adaptando los mismos modelitos. Alvin Toffler, que por el hecho de ser un futurólogo, es considerado poco serio pero por eso mismo es muy interesante dice eso (en la tercera ola). Y definitivamente nos falta imaginacion, pocos se han imaginado sistemas politicos diferentes. Esto se nota hasta en la ciencia ficcion. y luego está la idolatría de la democracia, ¡matemos en nombre de la democracia! Quizá en un futuro nuestras "democracias" en donde la "legitimidad" viene de q se puede votar entre dos o tres diferentes monitos cada x numero de años, se vea como un sistema totalmente superado, ¿Que tal q se pudieran tomar todos los dias muchas decisiones votando por el cel, en una democracia 2.0? Digo, es solo un ejemplo.

Anónimo dijo...

Distinguidos lectores: Para enteder la lógica del personero del Oso Bruno hay que utilizar dos referentes:

a) Pedro Aguirre es un ser que afortundadamente que ni el mismo se toma enserio.
b) Pedro Aguirre cree que por flagelarse, porque no se critica y menos señala límites a sus razonamientos, hace más sólidas sus "observaciones". Sin embargo, esa escandalosa costumbre suya de la autoflagelación, sólo muestra la falta de equilibrio en sus razonamientos y de rigor en sus análisis. Sus comentarios y no su persona no son mejores ni más sobresalientes que aquellos que formulan los personajillos objeto de sus múltiples burlas.

El Oso Bruno dijo...

tienes algo de razón, anónimo- anónimo. Nuestros sistemas políticos se adaptan lento y mal al vértigo de los cambios

Y tú, seco anónimo a secas, ojalá algún día llegues a tener la grandeza de espíritu y la generosidad que se necesitan para aprender a no tomarse a sí mismos demasiado en serio. De corazón te lo deseo. Ah, y ponte a leer, amplia tu cultura, no te conformes con lo que te enseñan en la escuelita

Anónimo dijo...

Ja, tu servidora da clases en una importante "escuelita" porque no es una comparativista diletante

El Oso Bruno dijo...

Pues no parece, amiguita, digo, por tu notoria falta de información. Te reitero mi invitación a que amplíes tu cultura y, de paso, a ver si dejas que tu novio se defienda solo. ¡No seas tan potectectora! El solito puede.

El Oso Bruno dijo...

El ITAM cada vez me desilusiona más

Anónimo dijo...

Disculpando la intromisión, a la Maestra de una escuela muy importante le digo:

Con todo respeto Maestra, debería darle vergüenza, hasta ahora no aportó nada al debate más que insultos.

Hágale honor a su carrera como profesora de nivel argumentando su desacuerdo al texto del Sr. Oso Bruno y firmando desde luego con su nombre, no vaya a ser que otro anónimo se lleve el crédito.

Atentamente,

El Metiche.

El Oso Bruno dijo...

Ya no más anónimos. El último, de plano, lo borré. Déjemos al señor escudriñar en las páginas de La Nación y El Comercio. ¡Baboso! Da tu nombre y entonces veremos que podemos hacer por ti.

La Osa Bruna dijo...

Sí, ya no más anónimos. Je.