domingo, 1 de noviembre de 2009

Las ridículas añoranzas de la "Vieja Europa"


Después de leer en el Times Literary Supplement la reseña sobre la aparición del VII volumen del DOCUMENTS ON BRITISH POLICY OVERSEAS : German Reunification 1989–1990, y también el artículo sobre el tema de ese extraordinario cronista de los grandes acontecimientos que supusieron el fin del bloque soviético que fue Tim Garton Ash, se me ocurre pensar en lo enternecedor que es en el fondo esa nostalgia imperial tanto de Británicos y Franceses, que tanto entonces como ahora en muy buena medida manejan su política exterior suponiendo que son grandes potencias que por sí mismas cuentan en el mundo y no quieren entender plenamente que en realidad son naciones que asiladas sirven para muy poco en la balanza del poder mundial contemporáneo. Los documentos desclasificados que se incluyen en esta obra nos confirman lo que era un secreto a voces: Thatcher se oponía vehementemente a la reunificación alemana y Mitterrand, en alguna medida, también, aunque este viejo zorro siempre ostento en este asunto, como en tantos otros, una calculada ambivalencia. Margaret Thatcher dijo a Gorbachev : "A Gran Bretaña y a Europa Occidental no les interesa la unificación de Alemania. Lo que dice el comunicado de la OTAN puede parecer distinto, pero no lo tenga en cuenta. No queremos la unificación de Alemania". Y a continuación se aventó a decir, sin base alguna la canija vieja neoliberal esta: "Le puedo asegurar que ésa es también la postura del presidente de Estados Unidos".

Garton Ash se indigna ante la gran deslealtad que supuso esta actitud de Maggie y Mitterrand para con quienes son firmes aliados de la Gran Bretaña y Francia en el ámbito de la OTAN. ¿Qué pensarían ambos dirigentes?, me imagino: ¿Alemania unida otra vez? ¡No! ¡Es una amenaza para nuestros imperios! ¡La inminente Tercera Guerra Mundial”” Ganas de engañarse a sí mismos, insólita si consideramos que se trataba de dos estadistas que bien deberían haber sabido que esas añoranzas del siglo XIX estaban completamente fuera de lugar entonces y mucho más hoy, 20 años después de la reunificación, donde tenemos como grandes protagonistas militares y geopolíticos a Estados Unidos, China y Rusia, en espera a ver la hora en que Europa asuma el peso de las grandes realidades actuales y entienda que sólo participará con fuerza en el procesos de toma de las grandes decisiones mundiales cuando sea capaz de abandonar remembranzas y adopte una verdadera política exterior común que le de forma y pleno sentido estratégico a la gran potencia europea.

1 comentario:

Geraldina dijo...

Tienes razón Pedro. A ver ahora con los nuevos puestos europeos cómo va...
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